Para mí, recorrer América Latina es ver de cerca una región vibrante, llena de diversidad y, sobre todo, oportunidades. Desde las ciudades más cosmopolitas hasta los rincones más remotos, hay un denominador común: una necesidad urgente de innovación financiera. La fintech en nuestra región no es solo un tema de moda; es el motor que está impulsando la inclusión financiera, el acceso a servicios más eficientes y, en muchos casos, la oportunidad de transformar vidas. Lo veo cada vez que me reúno con ejecutivos en São Paulo, emprendedores en México o líderes de banca digital en Buenos Aires; todos comparten una misma visión de empoderamiento y cambio.
Pero esa revolución fintech no ha llegado sola. Desde 2015, más de 350 mil millones de dólares han sido invertidos por capital de riesgo (VC) para impulsar un sector que hoy genera más de 150 mil millones de dólares de facturación global y que se proyecta alcanzar 400 mil millones en 2028. Sin embargo, la pregunta que surge en cada conversación que mantengo con mis colegas de la industria es: ¿por qué, a pesar del enorme potencial, aún existe una brecha significativa en el financiamiento para fintech en América Latina?
La inversión en fintech, después de un auge en 2021 con un pico de 92 mil millones de dólares, ha experimentado un descenso abrupto a 30 mil millones en 2023, lo que representa una caída del 67% de acuerdo al Foro Económico Mundial y su Fuelling Innovation paper. Y si bien esta contracción global afecta a todos los mercados, América Latina se enfrenta a un desafío particular. Con solo el 10% del financiamiento global destinado a nuestra región entre 2020 y 2023, a pesar de que se espera que generemos el 15% de los ingresos fintech para 2028, hay un desbalance evidente que requiere acción.
Lo interesante es que, a pesar de estos desafíos, América Latina ha demostrado una resiliencia admirable. Países como México, Colombia y Brasil han visto un crecimiento compuesto del 37% en financiamiento fintech desde 2015 a 2023(Fuelling Innovation). Esto no es solo un número; es un reflejo de la energía innovadora que veo cuando participo en eventos fintech en Bogotá, cuando converso con startups en Santiago que buscan nuevas formas de conectar a los no bancarizados, o cuando veo cómo en mercados como el de Buenos Aires están aprovechando el talento tecnológico para desarrollar soluciones disruptivas. América Latina está lista para una revolución fintech y, como región, tenemos la oportunidad y responsabilidad de cerrar esa brecha de financiamiento y demostrarle al mundo de qué estamos hechos.
Llamados a la Acción para Impulsar el Ecosistema Fintech en América Latina
La oportunidad es clara, pero hay acciones concretas que debemos tomar como región para asegurar el crecimiento sostenible y exitoso de nuestras fintechs:
- Invertir en Infraestructura Digital Pública (IDP): Necesitamos fortalecer nuestras bases digitales con infraestructuras públicas que incluyan sistemas de identidad, pagos y plataformas de intercambio de datos. Esto permitirá que las fintechs desarrollen soluciones a gran escala, generando mayor inclusión financiera y eficiencia operativa.
- Fomentar un Marco Regulatorio Claro y Colaborativo: Una regulación fintech que sea clara, transparente y que fomente la innovación es fundamental para la industria. La colaboración entre países de la región puede facilitar marcos regulatorios armonizados que promuevan el crecimiento transfronterizo, atrayendo inversión y simplificando operaciones.
- Desarrollar Talento Local y Fomentar Redes de Apoyo: Crear y mantener una reserva de talento especializado es vital para impulsar la competitividad fintech. Desde educación y capacitación técnica hasta la creación de programas que faciliten el acceso a incubadoras, aceleradoras y redes de mentoría, el desarrollo de una comunidad robusta de talento será clave para el éxito.
- Expandir la Capacidad de Financiamiento Local: Debemos ir más allá del capital de riesgo. Desarrollar mecanismos de financiamiento alternativos, como fondos de deuda y la inclusión de inversionistas locales e internacionales, diversificará las fuentes de financiamiento y permitirá a más empresas fintech acceder al capital que necesitan para crecer.
- Promover Estrategias de Crecimiento Sostenible: Las fintechs deben enfocarse en la construcción de un modelo de negocio sostenible. Antes de expandirse a nuevos mercados, es crucial que prueben su modelo y logren una sólida base de clientes. Esto, combinado con alianzas estratégicas y un enfoque constante en la innovación, garantizará el crecimiento a largo plazo y la sostenibilidad financiera.
Cómo Puedo Ayudarlos
Si hay algo que he aprendido a lo largo de mis años en el sector financiero y tecnológico es que el éxito se construye con visión y acción conjunta. Desde mi rol, puedo apoyarlos en desarrollar estrategias que les permitan navegar el complejo ecosistema fintech de la región. Ya sea en la construcción de modelos de negocio sostenibles, identificación de oportunidades de inversión, o desarrollo de talento, estoy aquí para ser un aliado en su crecimiento.
La clave está en actuar ahora, en consolidar un ecosistema fuerte que permita que nuestras fintechs brillen y se conviertan en motores de cambio e inclusión financiera para toda América Latina. Estoy dispuesto a trabajar de la mano con ustedes, en cada país, en cada ciudad, para construir juntos el futuro que nuestra región merece. ¡Hagamos de la fintech la fuerza transformadora de América Latina!
Diego San Esteban
