¿Puede la banca seguir evolucionando con sistemas legacy? El dilema de los dos mundos

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La banca está en un momento de inflexión. Según un informe de McKinsey de 2024, el 70% de los bancos aún operan sobre sistemas core diseñados hace más de 20 años, y más del 60% de las instituciones financieras consideran que sus sistemas legacy son un obstáculo para la innovación. Mientras tanto, los bancos digitales y fintechs han captado más del 30% del crecimiento en ingresos del sector en los últimos cinco años, gracias a su capacidad de adaptación y escalabilidad tecnológica.

Por un lado, los bancos tradicionales siguen operando sobre sistemas core optimizados para estabilidad y transaccionalidad, pero no para la agilidad que exige el mercado actual. Por el otro, emergen nuevos bancos y fintechs construidos desde cero con tecnologías cloud-native, IA agentic y arquitecturas event-driven, ofreciendo servicios hiperpersonalizados y eficientes.

Dos modelos que parecen incompatibles, pero que inevitablemente están destinados a coexistir. La pregunta clave es: ¿puede un banco con core legacy competir sin enfrentarse a una migración traumática?

El problema con los sistemas legacy

Los bancos tradicionales han construido su fortaleza sobre sistemas que han demostrado ser sólidos, pero que hoy representan una barrera para la innovación. Entre los principales problemas, encontramos:

  • Rigidez tecnológica: La mayoría sigue dependiendo de mainframes o arquitecturas monolíticas que hacen que cada cambio sea costoso y complejo.
  • Altos costos de mantenimiento: Mantener y actualizar estos sistemas drena recursos que podrían destinarse a innovación.
  • Falta de interoperabilidad: Los sistemas legacy no están diseñados para integrarse de forma sencilla con nuevas tecnologías, fintechs o modelos de Open Finance.
  • Lentitud en la adopción de IA y automatización: La transformación digital en la banca depende de la capacidad de procesar datos en tiempo real y generar decisiones automatizadas. Los legacy cores no fueron diseñados para esto.

Pero el verdadero problema es más profundo: la mentalidad de «el core es intocable» ha generado parálisis en muchas instituciones. El miedo a una migración fallida, con riesgos operativos y regulatorios, lleva a los bancos a postergar decisiones clave, mientras los competidores digitales avanzan.

La alternativa: una capa inteligente sobre el core

Si cambiar el core no es viable en el corto plazo, la solución más pragmática es mantener el core legacy para lo transaccional y construir sobre él una capa inteligente de orquestación, automatización y personalización.

Esta capa funcionaría como un middleware avanzado, permitiendo al banco:

  1. Aprovechar el core para lo que hace bien: procesar transacciones con estabilidad y seguridad.
  2. Orquestar flujos de datos en tiempo real: usando arquitecturas event-driven que faciliten la integración con otras plataformas.
  3. Automatizar la toma de decisiones: con IA generativa y modelos agentic que permitan mejorar la experiencia del usuario y optimizar procesos internos.
  4. Facilitar la interoperabilidad con fintechs y Open Finance: habilitando conexiones API flexibles sin tocar el core legacy.
  5. Crear productos financieros hiperpersonalizados: mediante modelos de machine learning que analicen el comportamiento de los clientes y ajusten ofertas en tiempo real.

Con esta estrategia, los bancos tradicionales pueden operar con la solidez de su infraestructura legacy, pero con la agilidad de un neobanco.

¿El futuro será de dos tipos de bancos?

Estamos viendo la consolidación de dos modelos bancarios completamente distintos:

  • Los bancos tradicionales, que modernizan su arquitectura sin tocar su core, agregando capas inteligentes para mejorar la experiencia del cliente.
  • Los nuevos bancos, que nacen con sistemas 100% agentic y diseñados para operar en un ecosistema abierto y automatizado, sin las limitaciones de un core antiguo.

A largo plazo, surge una pregunta clave: ¿pueden ambos modelos coexistir, o la evolución de los sistemas agentic hará obsoletos los cores legacy?

En un mundo donde la velocidad de respuesta y la hiperpersonalización definen el éxito de un banco, las instituciones que no evolucionen hacia una arquitectura más flexible y automatizada perderán competitividad.

Los bancos tradicionales aún tienen la ventaja de la confianza, la regulación y el volumen de clientes, pero sin una estrategia de modernización real, corren el riesgo de volverse irrelevantes frente a fintechs y bancos 100% digitales.

Hablemos de esto

La banca está en un punto crítico. No hay respuestas absolutas, pero sí decisiones estratégicas que pueden definir el futuro de cada institución. Si liderás o trabajás en una entidad financiera y querés explorar cómo acelerar la transformación sin los riesgos de una migración completa, hablemos.

Estamos en un momento clave para redefinir cómo debe operar un banco en la era de la inteligencia artificial y Open Finance. ¿Cuál es tu visión?

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