El verdadero dilema detrás de los AI Pods
La tecnología avanza. El dilema cambia. Y las empresas enfrentan una decisión de fondo:
¿Usarán la inteligencia artificial para reconfigurar el trabajo o para prescindir de quienes lo hacían?
Globant anunció recientemente un giro estratégico: ofrecer AI Pods —soluciones de inteligencia artificial empaquetadas y cobradas por uso de tokens— como alternativa al modelo tradicional de consultoría basada en horas y equipos humanos.
En términos operativos, puede sonar eficiente. En términos estratégicos, es transformacional. Pero en términos humanos, es una línea fina entre evolución y exclusión.
De vender horas a vender tokens
Durante años, el negocio de las grandes consultoras tecnológicas estuvo sustentado por una fórmula básica:
personas × horas × tarifas = ingresos.
Con la llegada de la IA generativa, esa ecuación empieza a mutar hacia:
plataforma × tokens × uso = ingresos.
Esto permite escalar sin fricción, reducir costos fijos, mejorar márgenes y ofrecer servicios continuos, pero también cambia el contrato implícito entre empresa y talento. Si el diferencial competitivo ya no está en las personas, ¿cuál será su lugar?
¿Cuánto empleo puede estar en juego?
Los números muestran una tensión creciente:
- 60-70% de los empleos actuales podrían tener al menos un 25% de sus tareas automatizadas por IA, según McKinsey (2023).
- Solo un 5% de los trabajos son completamente automatizables hoy, pero el ritmo de automatización se acelera año a año.
- Goldman Sachs estima que la IA generativa podría afectar hasta 300 millones de empleos a tiempo completo en los próximos años.
- El Foro Económico Mundial prevé una destrucción neta de 14 millones de empleos entre 2023 y 2027, a pesar de la creación de nuevos roles digitales.
Y el dato más preocupante: según un reporte de PwC, el 45% de los CEOs cree que la IA reemplazará más empleos de los que generará en su industria.
Casos reales que ya marcan tendencia
La discusión no es hipotética. Hay múltiples señales concretas:
- IBM anunció en 2023 que pausaría la contratación de más de 7.800 roles administrativos, estimando que serán reemplazados por IA en los próximos 5 años.
- BT Group (telecom británica) reducirá su plantilla en un 40% para 2030, reemplazando parte del personal con sistemas automatizados.
- Spotify despidió al 17% de su fuerza laboral en diciembre de 2023, argumentando “necesidad de eficiencia operativa” en la era post-AI.
- En América Latina, empresas como Rappi y Nubank ya automatizan tareas de backoffice, atención al cliente y procesamiento de datos sin intervención humana.
Estos movimientos muestran que la promesa de eficiencia muchas veces se traduce en recortes estructurales más que en reconversión laboral.
¿Y si el verdadero diferencial fuera reconfigurar, no reemplazar?
No todo es distopía. Hay empresas que apuestan a otro enfoque:
- Accenture invirtió más de 1.400 millones de dólares en capacitar a 250.000 colaboradores en IA, datos y automatización.
- Unilever lanzó el programa “Flex Experiences” para rediseñar roles y rotar talentos internos, evitando despidos al incorporar IA.
- Microsoft, con su suite Copilot, no promueve reemplazos, sino aumento de productividad. Su estrategia apunta a elevar el output del trabajador, no eliminarlo.
La pregunta es si estos ejemplos serán la norma o la excepción.
¿Qué está en juego para las empresas?
La tentación de reemplazar es fuerte. Los márgenes lo agradecen. Pero el riesgo es mayor de lo que parece:
- Reducir nóminas sin reconfigurar talento genera desvinculación cultural, pérdida de conocimiento tácito y deterioro de la confianza interna.
- En países emergentes, como los de América Latina, el trabajo formal sigue siendo el principal vehículo de inclusión financiera y acceso a derechos.
- Si la eficiencia no se distribuye, se genera un cuello de botella económico: menos empleados = menos consumidores = menos mercado.
Un estudio reciente de la OCDE señala que el 60% de la desigualdad salarial creciente en países desarrollados ya se explica por la adopción desigual de tecnologías digitales.
El caso Globant: más tokens, menos horas
Las acciones de Globant han caído un 53% en lo que va del año, a pesar de reportar fundamentos sólidos:
→ Ingresos: USD 611 millones en el primer trimestre de 2025 (+8,6% interanual)
→ Margen operativo ajustado: 14,8%
→ Pipeline: crecimiento del 20% interanual
→ Precio de la acción: caída de USD 238 a USD 100
El mercado castigó un leve incumplimiento de estimaciones y una guía a la baja para el resto del año. Pero lo más llamativo vino durante la llamada de resultados: el CEO Martín Migoya anunció una “desviación radical” del modelo tradicional, basada en AI Pods con precios en tokens.
¿La propuesta? Un modelo tipo middleware que resuelve casos reales de negocio:
→ Interoperabilidad entre LLMs sin reescribir código
→ Seguridad por capas que evita fugas de datos
→ Control granular de costos por solución
→ Integración con sistemas existentes
Ya hay casos piloto y primeros clientes activos. Pero lo más relevante no es lo técnico, sino lo estratégico. Globant está intentando pasar del modelo de horas facturables a uno basado en acceso a plataforma y consumo de tokens.
¿Qué debería observarse en empresas como Globant?
El caso de Globant es solo uno, pero plantea un escenario testigo. Lo que habrá que mirar en los próximos trimestres:
- ¿Reemplazo o expansión? Si los ingresos crecen sin despidos masivos, puede ser una transformación virtuosa.
- ¿Inversión en talento? La reconversión de roles y la formación interna serán señales claras de compromiso con las personas.
- ¿Estrategia de plataforma o reducción de costos? La narrativa es importante, pero la estructura de ingresos y márgenes lo dirá más claro.
Conclusión: la disyuntiva del liderazgo responsable
La inteligencia artificial es inevitable. El reemplazo humano no lo es.
Usar IA para potenciar personas requiere más esfuerzo que automatizar procesos. Pero también construye una base más estable y más ética para el crecimiento.
El problema no es la eficiencia. El problema es no pensar a quién beneficia y a quién excluye esa eficiencia.
La pregunta no es si la IA va a cambiar el modelo laboral. Eso ya está ocurriendo.
La verdadera pregunta es si los líderes van a acompañar esa transformación con visión, coraje y responsabilidad.
¿Querés hablar en serio sobre cómo aplicar IA sin destruir tu cultura ni tu gente?
Conversemos. Porque no todo lo que se puede automatizar… conviene automatizar.
Ya lo escribí en otro artículo de la serie IA en Serio:
“La IA no reemplaza personas. Reemplaza tareas. Y si no te redefinís a tiempo, el sistema no te va a echar. Simplemente va a dejar de invitarte.”
Lo que estamos viendo ahora es eso, pero a escala estructural. El juego está cambiando, y no solo para los roles operativos. También para las empresas que no repiensen a fondo su propio modelo de valor.
👉 [Link al artículo: “La IA no va a reemplazarte…” https://www.linkedin.com/pulse/la-ia-va-reemplazarte-pero-puede-convertirte-en-diego-san-esteban-v33bf/?trackingId=0ivT1%2F%2B5RdCIp36qsrfK6w%3D%3D
